Tuesday, May 17

Verstappen le empieza a aguar la fiesta a Ferrari

Icon SportswireGetty Images

Ferrari era una auténtica fiesta al término del Gran Premio de Bahréin. Había razones para ello. Más allá de la victoria e incluso del doblete, los de Maranello eran conscientes de que habían parido una buena máquina, que tenían coche para luchar por todo, que éste podía ser el año para volver a sumar un título a sus vitrinas, uno que se muestra esquivo desde hace más de una década.

Ferrari, de más a menos

Tras Bahréin llegó Arabia Saudí. Ferrari estaba igual de fuerte pero Verstappen se llevó la victoria. Los de rojo aseguraron que se habían equivocado con la elección de carga aerodinámica y que les dejó en desventaja, pero que estaban seguros de tener más que Red Bull. En Australia, nueva victoria de Charles Leclerc para acallar cualquier runrún. Además, combinaba con un nuevo abandono del teórico rival de Ferrari para el título; Max Verstappen, que apenas sumaba 25 puntos por los 68 de Charles.

En Imola la situación comenzó a volverse incómoda. La teoría decía que debía ser un circuito favorable al F1-75, pero Verstappen les ganó la partida tanto en la carrera sprint como en la principal, incluso teniendo que adelantar. En Italia además llegó el primer gran error de Leclerc, que tras tocar el muro aún pudo recomponerse para cruzar meta sexto. La ventaja seguía siendo considerable y la confianza en el monoplaza se mantenía alta.

Y entonces, Miami. Una nueva pole de Charles Leclerc, la tercera de la temporada. Los de Binotto se mostraban confiados de tratar mejor los neumáticos que Red Bull, y con Carlos Sainz en segunda posición, podían jugar una buena baza estratégica en carrera contra Max Verstappen, que tuvo que terminar prematuramente los primeros entrenamientos libres y no pudo participar en los segundos, siendo presumiblemente la información de Red Bull muy limitada.

Pero Verstappen es de otra pasta. El neerlandés le ganó la partida en la salida a un Carlos Sainz en el que se evidenciaron los últimos malos resultados, no queriendo jugarse un toque que le dejase fuera por tercera carrera consecutiva y por lo tanto no llevando el duelo con Max más allá de lo necesario.

La prueba se convirtió en un cara a cara entre Charles y Max donde Ferrari parecía mostrarse cómodo. Pero tal y como ocurrió en Imola, tras unas vueltas en las que parecía que Leclerc lo tenía todo controlado, Verstappen comenzó a recortar terreno, como si Leclerc tuviera algún tipo de problema con los neumáticos, ya fuese ‘graining’ o desgaste prematuro. Verstappen no perdonó y agarró la primera posición en la novena vuelta de carrera.

Verstappen, rival insaciable

Décima a décima, Verstappen imponía su ritmo que no podía ser contrarrestado por Leclerc. En Ferrari tiraron la toalla y el actual campeón llegó a rodar con cierta comodidad… hasta que apareció un coche de seguridad. Si alguna conclusión se puede sacar de este inicio de temporada es que Ferrari parece tener más facilidad en calentar los neumáticos y que Red Bull necesita más giros para encontrar ese ritmo demoledor.

Leclerc lo intentó todo para estar en zona de DRS e incluso pudo lanzar el coche en un par de ocasiones, pero Verstappen no mostró ninguna vulnerabilidad y el monegasco se quedó con la miel en los labios. Quinta carrera, tercera vez que veía cómo no podía hacer frente a Verstappen. Una más si se quiere contar la sprint de Imola, la cual tuvo idéntico guion.

En Ferrari ya no queda rastro del ambiente festivo existente tras Bahréin o Australia. Las caras son serias pues Red Bull ha llegado quizás antes de lo que se podían haber imaginado. Binotto señala las mejoras que el equipo introducirá en Barcelona mientras explica que Red Bull ya ha estado actualizando su coche y realizando cierta inversión la cual se debe a las reglas del límite presupuestario, es decir, no será infinita, pero lo cierto es que Mattia no puede saber qué dinero se ha gastado Red Bull en esas supuestas mejoras, siendo todo hipótesis. Y cinco carreras son muy pocas para agarrarse a la esperanza de que el rival está gastando más que tú.

Abandono o victoria

Del 68 puntos a 25 tras Australia, en solo dos carreras, se ha pasado al 104 a 85. Charles Leclerc sigue líder, pero Verstappen ya está a menos de una carrera y el de Red Bull sigue sin mostrar un solo puto de flaqueza.

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Reference-www.caranddriver.com

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